Qué ver y hacer en el norte de Tenerife
Los Realejos y su entorno son la mejor base para descubrir el norte verde de Tenerife: acantilados, senderos entre palmerales, playas de arena volcánica y pueblos con siglos de historia, todo a pocos minutos de Casa La Aldaba.
Muy cerca, en Los Realejos
Rambla de Castro es un paraje natural protegido con senderos entre palmerales, el mirador de San Pedro y el antiguo Fortín de San Fernando. El Sendero del Agua recorre unos 4 km entre la Playa de los Roques y el mirador, y es apto para toda la familia.
La Playa del Socorro es una playa de arena volcánica con Bandera Azul, muy conocida entre los surfistas.
El casco histórico de Realejo Alto conserva calles empedradas y la Iglesia de Santiago Apóstol, del siglo XV.
El Mirador de la Corona ofrece vistas sobre el Valle de la Orotava y es punto de despegue de parapente para quienes se atrevan a volar sobre el valle.

A un paseo en coche (unos 10 minutos)
Puerto de la Cruz, con Loro Parque, el Jardín Botánico y el Lago Martiánez.
La Orotava, con su casco histórico y los balcones canarios tallados en madera.
Para el día completo
El Parque Nacional del Teide, a unos 30 km, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, con teleférico hasta cerca de la cima.
Icod de los Vinos, con el Drago Milenario y la Cueva del Viento.

Para los más activos
La zona ofrece senderismo (Rambla de Castro y el Camino de Santiago), parapente en La Corona, surf en El Socorro, y buceo y paseos en barco en la costa norte.

